La cuestión de si los antibióticos pueden afectar la fertilidad es cada vez más común entre quienes intentan concebir, pero la relación es compleja. Si bien ciertos antibióticos pueden afectar la salud reproductiva, los expertos enfatizan que los riesgos a menudo se exageran y que las infecciones no tratadas representan una amenaza mayor. Aquí hay un desglose claro del entendimiento actual.
El vínculo entre los antibióticos y la fertilidad
Investigaciones recientes sugieren que el uso de antibióticos en los meses previos a la concepción podría aumentar ligeramente el riesgo de infertilidad, abortos espontáneos y defectos de nacimiento. Los estudios han identificado clases específicas (macrólidos, sulfonamidas y trimetoprima) como potencialmente problemáticas. Sin embargo, los expertos advierten contra alarmas innecesarias.
“El mayor peligro es que las personas eviten antibióticos cruciales cuando realmente los necesitan”, dice Veronica Vernon, PharmD, presidenta de práctica farmacéutica de la Universidad Butler. Las infecciones bacterianas no tratadas pueden ser mucho más dañinas que la exposición temporal a antibióticos.
Cómo los antibióticos pueden afectar el cuerpo
Los antibióticos pueden alterar el microbioma vaginal, que desempeña un papel en la regulación hormonal y la implantación de embriones. Alterar el equilibrio de los microorganismos puede afectar el procesamiento de estrógenos y las vías inflamatorias. Sin embargo, los estudios muestran que muchos antibióticos tienen efectos neutrales o incluso protectores.
Además, la fertilidad masculina también está sujeta a fluctuaciones temporales. Si bien los espermatozoides pueden verse afectados, el cuerpo los regenera cada 2,5 a 3 meses, lo que mitiga el daño a largo plazo.
Qué antibióticos evitar (y cuáles son seguros)
Ciertos antibióticos conllevan mayores riesgos durante el embarazo o los intentos de concepción:
- Evitar: Aminoglucósidos (potencial sordera en el feto), fluoroquinolonas (problemas de riñón/corazón/SNC), lipoglicopéptidos (defectos del desarrollo), tetraciclinas (daño fetal/decoloración de los dientes).
- Generalmente seguro: Betalactámicos (penicilinas, cefalosporinas), glicopéptidos/lipopéptidos (vancomicina, daptomicina), lincosamidas (clindamicina).
Siempre consulta a un médico antes de tomar cualquier medicamento, especialmente si estás intentando concebir.
Cuando los antibióticos pueden ayudar a la fertilidad
Las infecciones bacterianas no tratadas, como la enfermedad inflamatoria pélvica (EPI), la vaginosis bacteriana y la endometritis crónica, pueden afectar directamente la fertilidad. En estos casos, los antibióticos son vitales para resolver la infección y mejorar las posibilidades de concepción.
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son particularmente preocupantes: las ITS bacterianas no tratadas pueden provocar EPI, una infección grave de los órganos reproductivos.
El panorama más amplio: el uso sensato es clave
El mensaje central es el equilibrio. Los antibióticos son esenciales cuando son médicamente necesarios, pero su uso excesivo es perjudicial independientemente del estado reproductivo. Como aconseja el Dr. Robert Atlas, del Mercy Medical Center: “No acuda al médico cada vez que se resfríe. Los antibióticos tratan las infecciones bacterianas, no los virus”.
En última instancia, el mayor riesgo no son los antibióticos en sí, sino las infecciones no tratadas. Cuando se usan de manera responsable y bajo orientación médica, los antibióticos representan un riesgo manejable, mientras que ignorar las infecciones bacterianas puede tener consecuencias graves y duraderas.


























