Para las personas que viven con bronquiectasias, una afección pulmonar crónica caracterizada por una acumulación persistente de moco e infecciones frecuentes, ha surgido un avance significativo en el tratamiento. Desde su aprobación por la FDA en 2025, brensocatib (Brinsupri) ofrece un enfoque novedoso al atacar directamente la inflamación subyacente que impulsa la enfermedad, en lugar de simplemente controlar sus síntomas.
Comprender el mecanismo de acción
Las bronquiectasias a menudo implican una respuesta inmune hiperactiva en los pulmones. Cuando las bacterias ingresan a las vías respiratorias, el cuerpo envía neutrófilos (células que combaten las infecciones) para eliminar la amenaza. Sin embargo, en las bronquiectasias, esta respuesta puede volverse excesiva, lo que lleva a la liberación de enzimas dañinas llamadas serina proteasas de neutrófilos. Estas enzimas, aunque inicialmente estaban destinadas a combatir infecciones, pueden dañar progresivamente el tejido pulmonar sano y empeorar la producción de moco.
Brensocatib actúa bloqueando una enzima llamada DPP1, que es crucial para activar estas enzimas dañinas dentro de los neutrófilos en desarrollo. Al inhibir la DPP1, el fármaco reduce la cantidad de daño al tejido pulmonar causado por estas células, lo que podría provocar una disminución de la inflamación, una mejor eliminación de la mucosidad y menos brotes.
Como explica el Dr. Amit Mahajan de Inova Health System, “Como resultado, las personas son más funcionales, se sienten mejor y son más activas”.
Beneficios clínicos e impacto a largo plazo
La reducción de la frecuencia de las exacerbaciones (empeoramiento agudo de los síntomas de las bronquiectasias) es un beneficio clave de brensocatib. El Dr. Panagis Galiatsatos de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins señala que “Hay que reducir estas exacerbaciones porque son una carga para el paciente… [Brensocatib] no revertirá completamente la bronquiectasia, pero evitará que sea sintomática”.
Al controlar la inflamación, brensocatib puede ayudar a preservar la función pulmonar con el tiempo, retardando la progresión de la enfermedad. Si bien no es una cura, representa una mejora sustancial en las estrategias de manejo.
Dosis, administración y posibles efectos secundarios
Brensocatib se administra como una pastilla oral que se toma una vez al día, disponible en dosis de 10 mg y 25 mg. El medicamento se puede tomar con o sin alimentos en cualquier momento del día, aunque se recomienda coherencia en el horario.
Los efectos secundarios comunes incluyen infecciones del tracto respiratorio superior, dolores de cabeza, erupciones cutáneas, presión arterial alta y posibles problemas dentales o de encías. También pueden ocurrir problemas gastrointestinales como náuseas, aunque los efectos a largo plazo aún están bajo investigación debido a la relativa novedad del medicamento. La dosis de 25 mg parece estar asociada con una mayor incidencia de efectos secundarios en comparación con la dosis de 10 mg.
Los efectos secundarios menos frecuentes pero notables incluyen pérdida de cabello, pruebas anormales de la función hepática y, en casos raros, cáncer de piel. Se recomiendan controles dentales regulares cada seis meses, ya que el medicamento puede aumentar el riesgo de enfermedad de las encías. No se recomiendan las vacunas vivas atenuadas mientras se esté tomando brensocatib.
Conclusión
Brensocatib representa un importante paso adelante en el tratamiento de las bronquiectasias al atacar los procesos inflamatorios subyacentes. Si bien no es una cura, ofrece el potencial de reducir los brotes, mejorar la calidad de vida y retardar la progresión del daño pulmonar. Las personas con bronquiectasias deben analizar esta nueva opción con su proveedor de atención médica para determinar si es una adición adecuada a su plan de tratamiento existente.



























