El té, ya sea en una caja o en una taza, tiene una vida útil. Saber cuándo su té todavía está bueno o se ha echado a perder puede evitar una infusión insípida o algo peor. Esto es lo que necesita saber sobre la frescura, el almacenamiento y cuándo confiar en sus sentidos.
Caducidad del té: hierbas secas frente a té elaborado
El té seco (de hierbas, negro o verde) se degrada con el tiempo a medida que los compuestos vegetales se descomponen. Si se almacena adecuadamente en un recipiente hermético, protegido de la luz, el calor y la humedad, el té puede durar hasta dos años. Sin embargo, la exposición al aire, la luz o el calor acelera este proceso. ¿La forma más sencilla de comprobarlo? Huelelo. Si el aroma es débil o falta, el té ya pasó su mejor momento.
La vida útil del té preparado depende de los ingredientes. Las hierbas aromáticas (menta, manzanilla, lavanda) contienen conservantes naturales que prolongan la frescura hasta por un día sin refrigeración, o hasta cuatro días si se almacenan adecuadamente. Las hierbas menos aromáticas (ortigas, trébol rojo) se echan a perder más rápidamente y duran sólo 12 horas sin refrigeración o dos días en el frigorífico.
Almacenamiento: en bolsas o en hojas sueltas
El tipo de té afecta el almacenamiento. Los tés en bolsas se empaquetan individualmente, lo que minimiza la exposición, pero las hojas trituradas se degradan más rápido. Los tés de hojas sueltas, aunque requieren un almacenamiento hermético, conservan más calidad porque las hojas enteras se descomponen más lentamente.
- Los tés en bolsas son convenientes para los bebedores ocasionales que no priorizan el almacenamiento perfecto.
- Los tés de hojas sueltas son ideales para los entusiastas que disfrutan de métodos de almacenamiento adecuados y de preparación frecuente.
Confía en tus sentidos
En última instancia, la frescura se reduce al olfato y al gusto. Si el aroma es débil o la infusión tiene un sabor apagado, es hora de desecharla. No se preocupe por los riesgos para la salud; El té viejo no te enfermará, pero te hará perder tiempo, agua y energía.
El resultado final: Use tés aromáticos dentro de un día si no los usa, o guárdelos refrigerados por hasta cuatro días. Use tés no aromáticos dentro de las 12 horas o guárdelos refrigerados por hasta dos días. En caso de duda, confíe en su olfato y sus papilas gustativas; Si huele o sabe mal, no lo bebas.
