Mejorar el sueño con deterioro cognitivo leve: lo que necesita saber

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El deterioro cognitivo leve (DCL) puede alterar el sueño, y dormir mal puede empeorar el deterioro cognitivo. Esto crea un círculo vicioso, por lo que es esencial abordar los problemas del sueño de manera proactiva. Ya sea que sospeche de un trastorno del sueño formal o simplemente tenga dificultades para descansar, cambios simples e intervenciones médicas pueden mejorar significativamente tanto la calidad del sueño como la función cognitiva.

El vínculo entre el deterioro cognitivo leve y el sueño

La salud del cerebro depende de una “limpieza” eficaz durante el sueño. Mientras descansa, el cerebro elimina las toxinas que se acumulan durante el día. En el deterioro cognitivo leve y el Alzheimer, este proceso puede verse afectado, lo que significa que las alteraciones del sueño pueden acelerar el deterioro cognitivo. La apnea del sueño, una afección en la que la respiración se detiene y se reanuda repetidamente durante el sueño, es particularmente dañina.

La apnea del sueño no siempre es obvia. Muchos adultos mayores con esta afección no experimentan somnolencia diurna, lo que hace que las pruebas sean cruciales para cualquier persona con deterioro cognitivo leve. Otros problemas comunes incluyen el síndrome de piernas inquietas (SPI), que causa movimientos perturbadores de las piernas, y el insomnio, donde es difícil conciliar el sueño o permanecer dormido.

Un estudio realizado con 80 personas con deterioro cognitivo leve encontró que aquellos con trastornos del sueño obtuvieron peores resultados en las pruebas cognitivas, específicamente en atención, lenguaje y resolución de problemas.

Pasos prácticos para dormir mejor

No necesitas un diagnóstico para mejorar tu sueño. Aquí hay estrategias viables:

  • Actividad física: El ejercicio regular puede mejorar la calidad del sueño. La clave es la coherencia; Encuentre una actividad que disfrute y manténgala.
  • Exposición a la luz: Maximiza la exposición a la luz diurna. Esto podría significar pasar tiempo al aire libre o usar una caja de luz durante 20 a 40 minutos.
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): Esta psicoterapia ayuda a identificar y cambiar conductas que interfieren con el sueño. Los estudios demuestran que es muy eficaz, incluso para personas con deterioro cognitivo leve. Un ensayo en el que participaron 60 personas con deterioro cognitivo leve e insomnio demostró que la TCC-I mejoró el sueño y el rendimiento cognitivo tres y seis meses después de la intervención.
  • Intervenciones médicas: Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes, explore las opciones médicas con su médico. Esto podría implicar tratar afecciones subyacentes como el SPI o usar medicamentos con precaución. Para la apnea del sueño, las máquinas de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) son una solución comprobada. Los tratamientos más nuevos, como la estimulación cerebral no invasiva (EMTr), también se muestran prometedores: un estudio indica mejoras tanto en el sueño como en la cognición después de seis semanas de tratamiento.

Lo que dicen los expertos

“Hoy en día, hay muchas cosas que podemos hacer con respecto al sueño”, dice Winnie Pao, MD, neuróloga y especialista en medicina del sueño en la Clínica Cleveland. “Consulte a un médico del sueño y veamos qué podemos hacer por usted”.

Daniel Callow, PhD, de Johns Hopkins Medicine, enfatiza que el ejercicio sólo es efectivo si realmente lo haces. “El mejor tipo de actividad es aquella con la que te quedas”.

Cuándo consultar a un médico

Si experimenta somnolencia diurna, ronquidos o alteraciones del sueño a pesar de pasar suficientes horas en la cama, hable con su médico. Incluso si cree que duerme bien, vale la pena hablar con un profesional de la salud, especialmente si tiene deterioro cognitivo leve.

Su médico puede preguntarle sobre sus hábitos de sueño y recomendarle pruebas para detectar trastornos del sueño como la apnea. No dudes en buscar ayuda; una combinación de cambios en el estilo de vida y tratamientos específicos puede mejorar significativamente tanto el sueño como la función cognitiva.

En pocas palabras: Dar prioridad al sueño es fundamental para controlar el deterioro cognitivo leve. Unos pasos sencillos, combinados con orientación médica, pueden proteger su salud cognitiva y mejorar su calidad de vida.