Un dietista registrado comparte cuatro objetivos prácticos de nutrición para el próximo año, centrándose en cambios de hábitos sostenibles en lugar de revisiones drásticas. Estos objetivos tienen como objetivo diversificar la ingesta dietética y reforzar las prácticas saludables establecidas.
Abrazando la exploración culinaria: una nueva receta por semana
Muchas personas caen en la rutina alimentaria y dependen de las mismas comidas repetidamente. Este dietista pretende combatir esto cocinando una nueva receta semanalmente. No se trata sólo de variedad; es una forma de preparación de minicomidas que garantiza una ingesta adecuada de proteínas y fibra a través de porciones preparadas previamente. La clave es reintroducir el disfrute en la cocina, salir de la zona de confort y redescubrir el placer de cocinar.
Apoyando la agricultura local: unirse a una CSA
Los programas de agricultura apoyada por la comunidad (CSA) ofrecen acceso directo a productos frescos de temporada de granjas locales. Si bien la dietista había considerado unirse a uno antes, este año se compromete. El beneficio es doble: apoyar a los agricultores locales e introducir orgánicamente nuevos alimentos en su dieta. El desafío radica en elegir entre las muchas opciones de CSA disponibles en su área.
Reforzar la consistencia del suplemento: ingesta diaria de creatina
El dietista experimentó previamente los beneficios de la suplementación diaria con creatina: aumento de energía, reducción del dolor muscular y mayor ganancia de fuerza. Después de un período de inconsistencia debido a los cambios en su vida, vuelve a comprometerse con una rutina diaria. El enfoque es una integración perfecta: agregar creatina a los alimentos cotidianos como la avena, el yogur o el pudín de chía. Las prácticas mezclas de bebidas también eliminan las barreras a la hora de viajar.
Priorizar el consumo de mariscos: 2-3 porciones semanales
A pesar de disfrutar de los mariscos, este dietista históricamente no ha alcanzado los niveles de ingesta recomendados (al menos dos porciones por semana, según las Guías Alimentarias para los Estadounidenses y la Asociación Estadounidense del Corazón). Su objetivo es hacer del marisco una prioridad constante. Esto implica abastecerse de opciones convenientes como salmón y atún enlatados, tener a mano variedades congeladas y explorar servicios de entrega de mariscos.
Estos objetivos no se refieren a un cambio radical, sino a pequeños ajustes sostenibles para mejorar la variedad dietética y reforzar los hábitos de salud establecidos. La atención se centra en la viabilidad y el disfrute, garantizando el cumplimiento a largo plazo en lugar de resoluciones de corta duración.



























