Café o té diario relacionado con un menor riesgo de demencia

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Un estudio de décadas sugiere que el consumo regular de café y té puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar demencia. Los investigadores siguieron a más de 130.000 adultos durante aproximadamente 40 años y descubrieron que aquellos que bebían más café tenían un 18% menos de riesgo de demencia, mientras que los bebedores de té vieron una reducción del 14% en el riesgo en comparación con aquellos que rara vez consumían cualquiera de las bebidas.

Este hallazgo es significativo porque las tasas de demencia están aumentando a nivel mundial, impulsadas por el envejecimiento de la población y, potencialmente, por factores de estilo de vida modificables. El estudio subraya que unos hábitos alimentarios simples podrían desempeñar un papel protector contra el deterioro cognitivo, que tiene enormes implicaciones para la salud pública.

Niveles óptimos de ingesta

Los beneficios parecieron estabilizarse en cierto punto. 2 a 3 tazas de café al día proporcionaron el beneficio cognitivo más pronunciado, mientras que 1 a 2 tazas de té se relacionaron con una máxima protección de la salud cerebral. Consumir más de estas cantidades no produjo ventajas adicionales. Esto sugiere un “punto ideal” para la ingesta, en lugar de simplemente “más es mejor”.

Cómo el café y el té pueden proteger el cerebro

Los mecanismos exactos no se comprenden completamente, pero los investigadores señalan varias posibilidades. El café y el té contienen polifenoles, compuestos vegetales que pueden reducir la inflamación y el estrés oxidativo, ambos factores clave del envejecimiento cerebral. La cafeína en sí también podría desempeñar un papel al interferir con la acumulación de beta amiloide, una proteína relacionada con la enfermedad de Alzheimer, y apoyar la plasticidad cerebral.

Limitaciones y advertencias del estudio

La investigación no está exenta de limitaciones. Los casos de demencia se identificaron a través de registros médicos, pudiendo pasar por alto algunos diagnósticos. El estudio también carecía de detalles sobre los tipos de té (por ejemplo, té negro versus té de hierbas) y no pudo probar definitivamente que el café/té causó la reducción del riesgo de demencia; es posible que las personas más sanas simplemente tengan más probabilidades de consumir estas bebidas.

Perspectiva de experto

Los neurólogos enfatizan la moderación y el tiempo. Es recomendable beber café o té más temprano en el día para evitar alteraciones del sueño. Evitar el exceso de azúcar o grasas (como la crema espesa) también es crucial para maximizar los beneficios para la salud.

“El consumo moderado de café o té con cafeína puede ser beneficioso para la salud del cerebro”, dice el Dr. Glen Finney, profesor de neurología en la Facultad de Ciencias de la Salud Geisinger. “Pero recomendaría beberlo más temprano en el día que en la noche”.

Conclusión

Si bien no es una estrategia garantizada de prevención de la demencia, el consumo moderado de café o té parece compatible con la salud del cerebro y puede ofrecer beneficios protectores. Las personas que ya disfrutan de estas bebidas pueden seguir haciéndolo con relativa confianza. Aquellos con problemas de salud existentes deben discutir los riesgos y beneficios potenciales con su médico.