Un nuevo estudio publicado en Diabetologia confirma que cuándo haces ejercicio es importante, especialmente si tu objetivo es mejorar la sensibilidad a la insulina. Los investigadores descubrieron que la actividad física de moderada a intensa (MVPA) realizada por la tarde o la noche conduce a una reducción significativa de la resistencia a la insulina, hasta un 25% más efectiva que distribuir el ejercicio a lo largo del día.
Diseño y hallazgos del estudio
El equipo de investigación analizó datos de 755 adultos de mediana edad que participaron en el estudio de Epidemiología de la Obesidad de los Países Bajos (NEO). Los participantes se dividieron en cuatro grupos según su momento más activo: mañana, tarde, noche o de forma constante a lo largo del día. El estudio evaluó la actividad física total, la intensidad, el tiempo sedentario y el contenido de grasa hepática.
Resultados clave:
- La intensidad importa: Sólo la actividad moderada a vigorosa redujo de manera demostrable la resistencia a la insulina. La actividad ligera o simplemente la reducción del tiempo sedentario no tuvieron efectos significativos.
- El tiempo es fundamental: Los entrenamientos por la tarde y la noche fueron los más efectivos, ya que redujeron la resistencia a la insulina hasta un 25 % más que la actividad distribuida uniformemente.
- La grasa del hígado no se ve afectada: El estudio no encontró un vínculo entre el momento o la intensidad del ejercicio y los cambios en el contenido de grasa del hígado.
Por qué esto es importante
La resistencia a la insulina es una preocupación creciente, relacionada con la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico. Este estudio destaca que maximizar la efectividad del entrenamiento no se trata solo de cuánto te mueves, sino de cuándo. La respuesta de la insulina del cuerpo fluctúa a lo largo del día, lo que hace que la actividad de la tarde/noche sea óptima para la absorción de glucosa.
Los hallazgos sugieren un cambio práctico que las personas pueden hacer para mejorar la salud metabólica: priorizar la MVPA al final de la tarde o por la noche siempre que sea posible.
Esta investigación se suma a un creciente conjunto de evidencia que sugiere que el ritmo circadiano desempeña un papel importante en la función metabólica. Si bien se necesitan más estudios para comprender completamente los mecanismos detrás de este efecto, los hallazgos actuales ofrecen una recomendación clara para quienes buscan mejorar la sensibilidad a la insulina mediante el ejercicio.




























