Vivir bien con colitis ulcerosa: una guía para la aceptación del cuerpo y el autocuidado

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La colitis ulcerosa (CU), una enfermedad intestinal inflamatoria crónica, a menudo conlleva desafíos físicos y emocionales. Más allá del dolor abdominal, la urgencia y las fluctuaciones de peso impredecibles, muchas personas con CU luchan con problemas de imagen corporal. Esto es especialmente cierto para las mujeres y los adultos más jóvenes. La buena noticia es que se puede lograr una relación más saludable con el cuerpo mediante medidas prácticas y un cambio de mentalidad.

Por qué esto es importante: Las enfermedades crónicas afectan no solo la salud física sino también el bienestar mental. Las investigaciones vinculan la insatisfacción corporal en personas con EII con mayores tasas de depresión, ansiedad e incluso pensamientos suicidas. Dar prioridad al autocuidado no se trata sólo de controlar los síntomas; se trata de proteger su calidad de vida general.

Nutriendo su cuerpo a través de los brotes de UC

La CU puede causar cambios rápidos de peso. Los brotes pueden provocar pérdida de peso debido a la reducción de la absorción de calorías, mientras que los tratamientos con esteroides pueden provocar aumento de peso. Trabajar con un dietista registrado puede ayudarlo a crear un plan de nutrición equilibrado. Si le preocupa la pérdida de peso, considere incorporar batidos ricos en calorías con proteínas y grasas adicionales para favorecer la recuperación. Para controlar el peso, lo mejor es un enfoque lento y rico en nutrientes.

La clave es la coherencia. Concéntrate en alimentar tu cuerpo, no en castigarlo.

Mover tu cuerpo con atención

La actividad física puede mejorar la salud física y mental de las personas con CU, pero es crucial abordar el ejercicio con la mentalidad adecuada. En lugar de presionar para perder peso o realizar cambios estéticos, concéntrese en cómo se siente el movimiento. Las actividades de bajo impacto como caminar son ideales, especialmente cuando los baños son de fácil acceso. Las investigaciones sugieren que el ejercicio moderado y constante, como caminatas de 30 minutos tres veces por semana, puede mejorar significativamente la calidad de vida.

Recuerde, el ejercicio debe consistir en el cuidado personal, no en la autocrítica.

Buscando apoyo para la salud mental

Muchos gastroenterólogos recomiendan terapia para sus pacientes con CU, no solo para controlar el estrés relacionado con la enfermedad sino también para el bienestar general. La terapia puede proporcionar mecanismos para afrontar el estrés, un desencadenante conocido de la CU. También es un espacio seguro para abordar problemas de imagen corporal y explorar posibles opciones de medicamentos para la ansiedad o la depresión.

Los medicamentos, combinados con la terapia, pueden mejorar tanto la salud mental como la imagen corporal.

Empoderarte a través del conocimiento

Cuanto más comprenda la CU, sus tratamientos y estrategias de manejo, más control sentirá. La educación reduce el estrés y fomenta el autocuidado proactivo. Hay muchas opciones de tratamiento disponibles, incluidos medicamentos y cirugía, por lo que el conocimiento le permite participar activamente en su plan de atención.

Los estudios demuestran que la educación combinada con el entrenamiento de la atención plena puede mejorar la regulación emocional, reducir las emociones negativas y mejorar la calidad de vida.

Navegando en las redes sociales con intención

Las redes sociales pueden ser un arma de doble filo. Compararse con los demás puede empeorar los problemas de imagen corporal, pero también puede conectarlo con comunidades de apoyo y recursos de salud confiables. Si desplazarse le provoca ansiedad, tómese un descanso. Un estudio encontró que una desintoxicación de las redes sociales de una semana de duración mejoraba la autoestima y la imagen corporal en las mujeres jóvenes.

Si elige permanecer conectado, concéntrese en generar interacciones positivas y buscar información precisa.

Conclusión: Vivir con CU requiere un enfoque holístico del autocuidado. Abordar los problemas de imagen corporal mediante una nutrición consciente, actividad física, apoyo a la salud mental, educación y el uso responsable de las redes sociales puede mejorar significativamente su calidad de vida. La aceptación, no la perfección, es el objetivo.