Robert Koch no empezó su carrera en un gran salón académico. Estudió medicina en la Universidad de Göttingen y se graduó en 1866 con un título que lo envió al campo alemán. Los primeros años fueron difíciles. Trabajó como médico en diversas localidades de provincia, alejadas de los centros de prestigio médico.
Luego vino la guerra franco-prusiana. Durante un breve período entre 1870 y 1871, se desempeñó como cirujano de campo. Fue un breve paso por la medicina militar, pero cambió su trayectoria. Una vez finalizado el conflicto, se instaló en Wollstein, Alemania, como cirujano de distrito.
Esta publicación no fue un paso atrás. Fue un movimiento estratégico. Koch construyó en Wollstein un pequeño laboratorio. Era modesto, estrecho y enteramente suyo. Tuvo la libertad de experimentar sin las limitaciones burocráticas de una universidad. Este pequeño espacio se convertiría en el crisol de algunos de los descubrimientos más importantes de la historia de la medicina. Aquí comenzaron los trabajos preliminares para identificar las causas del ántrax y la tuberculosis. El mundo pronto sabría su nombre, pero todo comenzó con un médico de un pequeño pueblo alemán dispuesto a mirar más de cerca.





















